Lo que la mayoría conoce como “lengua maya” es en realidad una familia lingüística de alrededor de 30 lenguas diferentes.

Son las que se usan en el extenso territorio del mundo maya, que abarca el sureste de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.

Así hay muchas palabras que utilizamos en la actualidad que provienen de este universo cultura. Estuve investigando y una de mis favoritas es chamaco: Chan en maya peninsular significa pequeño. Maák significa persona. Y así “chamaco”, es una forma muy linda de llamar a los muchachitos, a las personas pequeñas.

Otro mayismo habitual es “cachito”. Es un pedacito, o una parte pequeña de algo.

Es una onomatopeya. Cuando se rompe algo, por ejemplo un pedazo de madera, suena cach, que es un clasificador de lengua maya para cosas partidas y de ahí se formó la palabra cachito.

Patatús, es otra, y se refiere a un conjunto de palabras mayas que significa una muerte fingida, un desmayo.

Otra muy habitual es cacao, además de ser nutritivo, se le conoce como el alimento de los dioses, es una voz que se ha utilizado en casi todos los idiomas del mundo con pocas variaciones fonéticas.

También lo es cenote, que es ahora una palabra mundialmente conocida por todos los turistas que visitan la península de Yucatán.

La lengua maya es muy bonita, muy dulce, y tiene mayor vigencia de lo que todos imaginamos, conocer nuestras raíces, es una hermosa manera de saber quiénes somos realmente.